El primer y más importante cosmético de todo maquillaje es la base de maquillaje. Puedes por supuesto sustituirla con una buena crema CC o BB. Una buena base puede hacer milagros. Si consigues igualar la base de maquillaje con el cutis de la piel (y no es fácil), entonces es casi 100% seguro que tu maquillaje será tan bueno como el que hacen los maquilladores profesionales en las pasarelas. La base puede cubrir las imperfecciones, igualar el color, hidratar y nutrir la piel. La otra dificultad está en la correcta aplicación de la base. Puedes aplicarla con los dedos, con un pincel o con una esponja. Lo único que importa es el efecto final, que es el de una cara suave sin efecto máscara.

El corrector es un cosmético igual de importante. Ocupa un lugar obligatorio en la bolsa de tocador de toda chica. ¿Por qué? Porque sin él no podrás hacer un maquillaje bonito, no serás capaz de contornear el rostro y no cubrirás las imperfecciones. ¿Para qué necesitas el corrector? En primer lugar, cubrirá las ojeras y el efecto de la falta de hidratación. En segundo lugar, hará parecer tus ojos más grandes. Sólo tienes que aplicarlo en las esquinas interiores del ojo y bajo el arco superciliar. Pero hay una pequeña pega. El corrector tiene que ser uno o dos tonos más claro que el cutis y que la base de maquillaje.

El maquillaje debería conservarse con un polvo transparente. Es mucho mejor que los polvos mate, porque se ajusta al cutis y no crea un efecto de rostro plano. El polvo transparente debe aplicarse con un pincel grande y de corte plano con cerdas suaves. Una pequeña cantidad del cosmético es suficiente para preservar y volver mate la piel. Puedes aplicar un polvo un poco más transparente en la zona-T, porque ahí la cara suele brillar más.

El último cosmético destinado al maquillaje facial es el colorete. Debería tener un tono similar a nuestro rubor natural. Normalmente se aplica a lo largo de los pómulos, aunque el colorete puede tener también otro uso. El colorete es un remplazo perfecto para la sombra de ojos y el iluminador, en cuyo caso debe aplicarse bajo el arco superciliar y encima del labio superior. El colorete puede añadir frescura y energía a nuestra piel y hacernos tener un aspecto radiante y hermoso.